
ras la reorganización
de 1945 los nazarenos vuelven a vestir la túnica fundacional: era
“de estameña, de color café sin cola, capucha del
mismo color y adecuada para tapar la cara. Todo el pecho irá cubierto
hasta la cintura por un peto de paño negro con la cruz verde en
el centro, y la cintura irá ceñida por unas disciplinas
franciscanas” (cordón con cinco nudos que corresponden a
las cinco llagas de Jesús en la crucifixión).

Durante los
años esta túnica ha ido variando un poco: la tela utilizada
para la confección de la túnica ya no es de estameña,
sino de sarga; el peto de paño negro pasa a ser de terciopelo y
hasta los tobillos; para ceñir la cintura ya no se utilizan unas
disciplinas franciscanas, sino un cardón de lana, manteniéndose
los cinco nudos propios de la orden que nos erigió.

Es importante señalar que desde 1927 y hasta 1936 debido a una corriente
de renovación en la que se sumergió la cofradía, se
cambió, y no con demasiado acierto, el tradicional y austero hábito
franciscano por un nuevo modelo, consistente en túnica blanca con
botones y cordón morados; capa y capirote del mismo color, con un
escudo sobre la capa, de raso blanco, con una cruz verde al centro y bordadura
de cordón de seda de igual color.




