esde Enero de
1977, nuestra cofradía ha contado con un local de 67 metros cuadrados
de solo planta baja donde se guardaban todos los enseres de la cofradía.
En los años 90 ya se empieza a pensar en la necesidad de ampliar
este local para tener más espacio y mejores condiciones de conservación.
En 1993 se decide definitivamente acometer las obras. Un grupo de hermanos
entusiastas de la cofradía, se ponen manos a la obra, y durante
los fines de semana, se emplean a fondo, con sus propias manos y su tiempo
libre se levanta una planta con desván, incorporando saneamientos,
servicios, luz y agua.

En
Septiembre de 1.994 se inaugura definitivamente la casa, siendo la primera
casa de Hermandad que una cofradía de Baeza tiene de propiedad.

A primeros de 1998 surge la posibilidad de comprar una casa derruida situada
junto al ábside de nuestra capilla, para lo cual se reúne
la junta de gobierno en sesión extraordinaria el 28 de Mayo de
1.998, tomando la decisión de ponerse en contacto con la familia
propietaria para gestionar su compra. El 29 de Julio de ese mismo año,
tras ponerse de acuerdo con los propietarios se realiza la escritura pública
de compra y se inscribe a nombre de la Cofradía.
Se comienza el derribo de la misma y se obtienen los preceptivos permisos
de obra para su construcción.

Tras varios años de obra, el 9 de Junio de 2001 se inauguran los
salones bajos de nuestra nueva casa donde se instala un museo permanente
de la hermandad y por fin el 8 de Marzo de 2003 se inaugura el resto de
las dependencias de la que es en la actualidad nuestra espléndida
casa de hermandad.
La casa ha sido un revulsivo para la cofradía, pues no solo sirven
para guardar y conservar todos sus enseres, sino que ha supuesto el lugar
de encuentro y convivencia de todos sus hermanos. En ella se celebran
convivencias, charlas y coloquios que hacen que en tan poco tiempo de
existencia, los hermanos cruceros se sientan como en su propia casa.

Durante todo el año, es muy visitada, hay jornadas de convivencia
todos los miércoles, sábados y domingos. Cada 15 días,
y como un acto más de convivencia, se proyectan películas
que el director del Cine-Club elige. Especialmente cobra vida en cuaresma
donde se establece una convivencia diaria entre los chavales de la banda
de tambores, costaleros, costaleras, etc.


